En infinitos horizontes me perdí ayer,
entre nubes blancas como algodones vuela mi corazón...
cabalga veloz, sin freno, con pasión... cabalga libre, siempre libre; ayer, hoy, mañana...
por siempre hasta el fin.
Mientras me quede un último aliento, surcará el cielo, más allá de las montañas,
de esta vida que nos limita y nos obliga a ser menos nosotros mismos.
Nunca olvidé el pasado, a ellos, a ellas, la lucha, el reir, llorar, esperar...sentir y recordar, querer...
y nunca olvidar.
Mi corazón se pierde libre, más allá de mi cuerpo. Quisiera ser aire violento, espíritu libre a través de océanos y mares; mis mares que tanto amor me dieron... siguen aquí, son parte de mí, así es y así lo cuento...y eso,nunca cambiará.
Porque hay cosas que ninguna distancia puede ya hacer cambiar.
La vida sigue...
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