Regresa al pasado por un segundo... regresa a la infancia, entre olores a pan recién hecho, grandes esperanzas vistas con ojos puros; cuando la mano de tu padre te cogía fuerte, firme y te enseñaba a vivir, a reir, a aprender...
Cuando cada día era una aventura, una sorpresa, una nueva ilusión y quién sabe qué más.
Infancia y juventud...los primeros pasos de nuestras vidas, ¡qúe lejos parecen ya!.Pero hoy, de noche, a través de la ventana, en la oscuridad y el silencio, sólo afloran los recuerdos positivos, los mejores años, los mejores amigos, los mejores sentimientos...
Entre olor a ensaimadas recién hechas, entre cantos de pájaros anunciando el nuevo día. Entonces, miraba al cielo y seguía a mi estrella, le pedía tanto...
hoy sigo buscándola allá en lo alto, todas las noches, y sigo pidiéndole, como entonces.
Tanto!...
Somos seres afortunados, al fin, pues pase lo que pase en nuestro caminar, lo vivido ya nunca pasará, perdurará por el resto de nuestras vidas; hasta que un día, nuestra estrella se extinga, allá, en lo alto...
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