Un día soñé que soñaba, perdida entre los brazos eternos de la vida, por siempre cálidos, por siempre mios.
La vida pasaba, las hojas caian en los arboles, lentamente, casi sin querer... y a lo lejos, las risas de los niños me hacian sentir que seguía viva.
Cierra los ojos, respira lentamente, deja en blanco la mente y dime: ¿qué sientes?
Deja volar tu imaginación, vuela junto a ella a mundos imposibles, sin obligaciones ni restricciones, donde quererte sería una constante, y abrazarte fuertemente, como si fuera la última vez...
...y sentir la vida correr por tus venas y un corazón llorar de felicidad, donde soñar con una amistad como la tuya es el mejor de los sueños...y tu sonrisa, el mejor de los regalos.
Un día soñé contigo, con él, con ella, con la vida pasando frente a mí, como una película del pasado...
Realidad y ficción, espíritus nómadas en mi vida!...
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