Una lágrima cae, dejando surcos en mi cara; una segunda, una tercera...cálidas en apariencia, ácidas en su interior.
La vida duele,
sentir duele, no sentir también.. En qué punto acaba el dolor y empieza la felicidad?.
Mi corazón se cansó de llorar, de buscar, de desengaños y
frustraciones. Una búsqueda imposible de alguien inexistente, ó sólo una ilusión pasajera, producto de la mente traicionera?.
La palabra dada, el viento se la lleva.
Cuánta necesidad frustrada en el nacimiento de la esperanza.
Una vez más, la historia se repite, las palabras se las llevó el viento junto con la felicidad, las ilusiones y esperanzas de encontrar ese algo más...
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